Ser ecológico es vivir la vida sabiendo que todos los seres están entrelazados, que todo afecta a todo, que mis actos, pensamientos y actitudes movilizan al medio, que cada día co-creamos la realidad, que todos somos responsables del mundo.
Es vivir viendo que lo que hago a otro se lo hago a todos; que lo que me hago a mí, se lo hago a los demás; que la vida es un “vaso sagrado”, como dice Lao Tsé, de una delicadeza tal que hasta el más leve gesto cambia el estado de la totalidad.








