TODOS MIS ACTOS

Ser ecológico es vivir la vida sabiendo que todos los seres están entrelazados, que todo afecta a todo, que mis actos, pensamientos y actitudes movilizan al medio, que cada día co-creamos la realidad, que todos somos responsables del mundo.

Es vivir viendo que lo que hago a otro se lo hago a todos; que lo que me hago a mí, se lo hago a los demás; que la vida es un “vaso sagrado”, como dice Lao Tsé, de una delicadeza tal que hasta el más leve gesto cambia el estado de la totalidad.

Basura en la calle

Además…

Ser ecológico no se fundamenta en tener miedo a lo que pueda ocurrir con el clima, o a la falta de agua, sino que en los lazos de amor que me unen a todo; es respetar , agradecer y honrar a todo ser, sabiendo que en el aire que respiro están los árboles del mundo, y en el alimento que me nutre está la persona que lo sembró y la tierra que acunó y las lluvias que lo regaron, y que es este fino equilibrio que se da entre las existencias lo que nos permite cohabitar en nuestro hogar terrestre.

Chile vegetariano

SER ECOLÓGICO ES…

Ser ecológico es saber que ese todo viviente en que existimos tiene sus ritmos, ciclos, inteligencia y propósito, es aprender a escucharlos, respetarlos y sintonizar con ellos, rindiendo la pequeña conveniencia egocéntrica a esa sabiduría mayor de la totalidad viviente.

EL VASO SAGRADO

Este artículo me lo pasó un buen amigo, Raúl, durante nuestra última actividad animalista, y me gustó tanto que quise compartirlo con Uds. Su autora es Patricia May.

Lean con atención

“Ser ecológico es mucho mas que reciclar la basura o apagar las luces; mas que bajar la contaminación porque tenemos miedo a las consecuencias del calentamiento global. Ser ecológicos es expandir la conciencia mas allá de nuestro ombligo, de nuestros deseos o intereses y ver la trama de relaciones que nos une a todo ser y esa totalidad mayor planetaria y cósmica en que existimos.

Ser ecológico es vibrar en resonancia con esa gran entidad viviente que es la tierra, cuyos huesos son los minerales, rocas y piedras, cuya columna son las cordilleras, cuyas venas y arterias son los ríos, cuya sangre y energía vital son los mares, cuyo sistema biológico son todos los seres vivos, en cuya mente vibran los pensamientos humanos, en cuya gran alma resplandecen nuestras almas; ser ecológico es despertar a ver que la vida personal encuentra su sentido en cuento sirve, aporta, da a ese todo mayor en que existe.

LA ESPERANZA

La luz de una esperanza existe en las muchas personas que se preocupan por los animales abandonados, explotados o encarcelados en circos y zoológicos.

Existen formas de aliviar sus sufrimientos, y muchas. Una de ellas es llevar siempre alimento en tu bolso o cartera al salir de casa y dejar comida a los perros que veas en la calle, si es verano, poner agua al alcance de ellos. Hazte socio de alguna protectora o ong relacionada con el trabajo o rescate de animales. Visita los refugios y lo principal, adopta perros o gatos abandonados, no compres.

Mirar sin ver

Es demasiada grande la deuda que tenemos con ellos, el ser humano los domesticó para obligarlos a permanecer a su lado y ahora los abandonamos, los explotamos en los circos y son torturados en laboratorios.

Mendigan pidiendo un poco de comida y amor, escarban en la basura buscando un trozo de pan. Vagan sin rumbo por las calles, hasta que un día ya incapaces de dar un paso más, enfermos y desnutridos, dejan caer sus huesos en un rincón…esperando a que al fin termine su vida.

DESDE EL FONDO

Desde el fondo de su mirada los animales abandonados, encarcelados y/o torturados contemplan pasar su triste vida. A muchos de ellos los vemos a diario, y de tanto verlos lentamente se van diluyendo en el paisaje hasta que pasan a formar parte de el para la mayoría de las personas que a diario transitan por las calles. Perro abandonado